Existía cierta preocupación por el efecto que la celebración de la final de Champions League podría causar en el desarrollo de la fiesta de la Diversidad de Los Palomos. La organización del evento, un año más en manos de la Fundación Triángulo, temía que las dos horas de partido restaran público a los escenarios de La Alcazaba y Puerta de Palmas y deslucieran el día grande de un evento que esperaba consolidarse como una de las fiestas LGBTI más importantes de España.

Badajoz celebraba ayer sus ya séptimos ‘Palomos’ (los sextos en manos de la fundación que lucha por la igualdad de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales) y lo hacía enfrentándose al peor rival que cualquier evento quisiera tener. La hora del pitido inicial de la final de la Champions League, que enfrentaba al Real Madrid con la Juventus, tenía que coincidir con la actuación de DSD Dj Set, en la Alcazaba, y Two Yuppa, en Puerta de Palmas. El peculiar duelo entre Palomos y fútbol se saldaba, en esos momentos, con un rotundo resultado favorable de la música sobre el deporte.

La Fiesta de la Diversidad de Los Palomos mantenía la división de las celebraciones en dos escenarios por cuarto año consecutivo. Esta es una fórmula que funciona y la Fundación Triángulo quiere seguir apostando por ella. La Alcazaba ofrece una propuesta para todos los públicos y Puerta de Palmas, aún partiendo con el sello de escenario secundario, sirve para dar cabida a una gran multitud que busca en la música de los DJs el complemento perfecto para vivir la fiesta.

La lista de músicos y la posibilidad del ‘botellón’ propiciaban que en el espacio comprendido entre Puerta de Palmas y la fuente de los tres Poetas más de siete mil personas se reunieran desde las primeras horas de la fiesta. Por su parte, la Alcazaba se llenaba poco a poco y a las siete de la tarde presumía de la mejor entrada que ha vivido Los Palomos en este recinto con las primeras actuaciones.

El gran reclamo de esta primera hora y primera línea defensiva en el duelo futbolístico, era el que desplegaba sobre el terreno de juego el duo pacense, Azúcar Moreno. Lo hacía con doble ventaja: la primera, porque jugaban en casa; la segunda, un arsenal goleador formado por los grandes éxitos de las hermanas Salazar. Solo con temas como ‘Devórame otra vez’ o ‘Bandido’, las pacenses cuentan con un dupla de ataque capaz de desbaratar el más férreo entramado defensivo.

Las sobrinas de Porrina de Badajoz caldearon suficientemente el ambiente para que DSD DJ Set diera el salto de Puerta Palmas (donde debutaron el pasado año) a la Alcazaba con el público volcado. Una pequeña “sombra” se dejaba ver entre la multitud de la explanada al pie del escenario pero, con el partido ya en marcha, aún eran miles los que decidían no dejar el recinto para garantizar una buena ubicación para el resto de la fiesta.

En Puerta Palmas, Batidora DJ y el dúo electrónico Arnao y Don Peipe subían los decibelios de la tarde, antes de que la cabeza de cartel de este escenario, Two Yupa, que en la rueda de prensa celebrada en la misma tarde aseguraba “volver a casa”, se sumara a los platos.

El Manifiesto Palomos exige un desarrollo integral de la Ley LGBT

Llegado el momento, José María Núñez y Pablo Cantero, representantes de la Fundación Triángulo, leían el manifiesto con el que cada año aportan la nota más reivindicativa del evento. En esta ocasión, sus palabras se dirigían a las instituciones extremeñas, a las que exigían el desarrollo completo de la ley LGBTI así como “la aprobación y puesta en marcha del plan integral de educación y diversidad LGTBI”. Además recordaron los más de 80 países en los que aún se condena y asesina a gais y lesbianas. Por último, Núñez exigía al gobierno español “que se posicione por el encarcelamiento y asesinato de gais y lesbianas en Chechenia”.

Tras la lectura del manifiesto faltaba por comenzar el plato fuerte de la noche. Pasaba casi una hora de la prevista para el inicio del concierto de la cantante Chenoa, cuando la madrileña saltaba al escenario de La Alcazaba mientras ocho mil personas cubrían al completo el aforo permitido en el recinto monumental del Cerro de la Muela.

Mientras tanto, Puerta de Palmas bailaba con DJ Chechu –“un fijo discontínuo” como el responsable de prensa de Los Palomos, Pablo Cantero, le presentaba en la rueda de prensa vespertina- sacaba lo mejor de sus platos para animar a un público que en esos momentos sobrepasaba las doce mil personas, según fuentes policiales.

Coke Bermejo y Fran Gómez DJ cerraban la jornada tras más de diez horas de música ininterrumpida, mientras la Puerta de Carros servía de desfiladero para las miles de personas con destino a sus casas o a los bares del centro que ayer ampliaban su horario de cierre en dos horas.