Calle Virgen de la Soledad

Badajoz vuelve a arropar a la Noche en Blanco en la celebración de su octava edición que atrajo a cerca de cien mil personas

La Noche en Blanco reclamó el sábado su corona como evento cultural del año en la capital pacense. Ni el calor, ni el fútbol televisado, ni las quince mil personas que acudieron al concierto de Manuel Carrasco, en Mérida, a la misma hora, evitaron que la octava edición de la iniciativa que abre museos y espacios culturales durante la noche del primer sábado de septiembre, llenara las calles de Badajoz con miles de pacenses y visitantes.

Según las valoraciones que maneja el ayuntamiento pacense, la cifra de participantes en esta edición ha vuelto a situarse en la franja de las cien mil personas que ya se había alcanzado en los últimos años. Aunque en esta ocasión el público se resistía a tomar las calles antes de que el sol se pusiera, sí se sumaba a las actividades de manera más escalonada. Si en anteriores ediciones, a las nueve de la noche ya podía verse a una multitud recorriendo las calles adyacentes a la Plaza de España, el pasado sábado el calor retrasaba la salida de muchas personas que, con el programa de actividades en la mano, se disponían a completar el recorrido elegido para la ocasión.

El programa comenzaba a las 21:30 h en el centro de la Plaza de España con un espectáculo aéreo. Cuatro acróbatas se colgaban de una plataforma a veinte metros de altura desde la que ejecutaban diferentes coreografías al ritmo de distintas composiciones musicales. Mientras tanto, un cañón de luz proyectaba distintos efectos visuales sobre la fachada del Palacio Municipal que servía de telón de fondo de la escena.

Espectáculo de inauguración

Tras el pistoletazo de salida comenzaba una proyección con distintas imágenes históricas sobre el lienzo lateral de la Catedral. Una vez concluida, este muro se transformaba en un cuaderno sobre el que se proyectarían la agenda con los más de 150 eventos de la noche.

Proyecciones sobre el lienzo de la Catedral

Los más pequeños volvían a reunirse en la Plaza de San Atón. Allí, se diferenciaban dos espacios. Por un lado, un escenario en el que se sucedieron espectáculos musicales infantiles y, por otro, las diversas carpas ubicadas en la plaza y que programaban talleres para niños y jóvenes de actividades tales como carpintería, jardinería, robótica, tatuaje o globoflexia.

Taller en la Plaza de San Atón

Por su parte, el paseo de San Francisco volvía a convertirse en el gran circo de anteriores ediciones. Junto a espectáculos de acrobacia o malabarismos, una zona se reservaba para ofrecer talleres de diversas disciplinas circenses a quienes querían conocer más sobre este apasionante mundo que atrae a jóvenes y adultos.

Actuaciones en San Francisco

La Plaza de la Soledad se llenaba de propuestas y público desde primera hora de la noche, convirtiéndose en uno de los espacios más concurridos. Una vez más, los edificios de ‘la Giralda’ y ‘Las 3 Campanas’ volvían a atraer la atención de miles de curiosos. Además, este año, la propuesta del antiguo edificio de Telefónica contaba con un invitado especial: el recién restaurado Giraldillo que se exponía en su planta principal antes de su traslado al museo de la Ciudad que se hará esta semana.

El Giraldillo en el interior de “la Giralda”

Como en anteriores ediciones, la música volvió a protagonizar la Noche en Blanco. La explanada de la Alcazaba, la Plaza de la Soledad, la Plaza de Santa María, el Claustro de San Agustín y la Plaza Alta ofrecían diversas actuaciones dirigidas, principalmente, al público joven, aunque también se pudieron escuchar boleros y a los Míticos Play Boys en esta última.

Javier Alcántara en el Claustro de San Agustín

También la Plaza Alta acogía una de las novedades de este año; la pasarela de moda ‘La naturaleza al desnudo’ que este año organizaba la diseñadora pacense María Engo y que atraía a muchos curiosos, que también aprovechaban para subir al balcón de las Casas Consistoriales a disfrutar de una vista poco habitual.

Vistas desde el balcón de las Casas Consistoriales

Otro de los monumentos que despertaba el interés de los participantes fue la iglesia de Santa Catalina, que desde su exterior permitía contmeplar el estado de las excavaciones arqueológicas que están sacando a la luz varias criptas y otros hallazgos de gran valor.

Iglesia de Santa Catalina

Varias tiendas del centro se sumaban a la iniciativa. Este era el caso de Dorado Vintage, en la avenida Juan Carlos I, que acogía una exposición fotográfica de Emilio Jiménez, mientras que frente a sus puertas, una caravana reconvertida en cabina de DJ amenizaba con música retro a los visitantes. Otras, como Galandainas ofrecía un curioso taller-demostración sobre los beneficios de la lombricultura, es decir, la cría y producción de lombrices para el tratamiento de residuos orgánicos.

Dorado Vintage

En cuanto al récord de visitantes, este se lo llevó el edificio de Las Tres Campanas, por donde pasaron cerca de 5.000 personas. Los Jardines de La Galera, con su propuesta de cine al aire libre, recibió más de 3.500 visitas; el claustro de San Agustín, 2.800; una cifra similar de visitas recibió el edificio de la Giralda con la exposición del giraldillo restaurado; las Casas Consistoriales, 2.500; y la visita a las Casas Mudéjares atrajo a más de 1.200.

Balcón del Edificio La Giralda

Próximos eventos destacados

  • Concurso de cortadores de jamón, día 15 de septiembre
  • Concurso de pintura al aire libre, día 16 de septiembre
  • Al Mossassa, del 22 al 24 de septiembre